En el mundo de la floricultura y el comercio de plantas existen normativas esenciales que muchas veces pasan inadvertidas para el público general.
Uno de los requisitos fundamentales para el traslado de plantas entre provincias en Argentina es el Documento de Tránsito Vegetal Electrónico (DTV-e), una herramienta clave implementada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para proteger la sanidad vegetal y prevenir la propagación de plagas y enfermedades.
La importancia del control fitosanitario
Recientemente, el SENASA lanzó una campaña de concientización para fomentar la inscripción de los floricultores en los registros correspondientes.
Entre ellos se encuentra el Registro Nacional Fitosanitario de Operadores de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal (RENFO), cuyo objetivo es garantizar que todas las plantas comercializadas cumplan con los estándares sanitarios exigidos para prevenir la diseminación de organismos perjudiciales.
En este contexto, el DTV-e se presenta como un requisito indispensable. “Aunque el DTV-e es conocido en el sector productivo, lo que muchos consumidores finales ignoran es que también están comprendidos en dicha normativa si van a trasladar plantas entre distintas provincias”, explica Verónica Langé, consultora florícola y floricultora, y fundadora de la plataforma digital Economía & Viveros.
Muchos consumidores finales ignoran que deben cumplir con esta normativa al trasladar plantas entre provincias
Por ejemplo, si una persona adquiere una planta en un vivero y necesita trasladarla cruzando una barrera fitosanitaria, deberá contar con este documento. De lo contrario, la planta podría ser retenida por el SENASA y, en algunos casos, destruida para evitar riesgos sanitarios.
¿Qué es una barrera fitosanitaria y por qué es importante?
Las barreras fitosanitarias son puestos de control establecidos por SENASA en zonas estratégicas, generalmente en los límites provinciales o en puntos de tránsito clave.
Su propósito es impedir el ingreso de plagas y enfermedades en regiones protegidas. Uno de los ejemplos más conocidos es la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, que protege a la región de amenazas fitosanitarias y zoosanitarias.
Para ilustrarlo con un caso concreto, si alguien desea transportar rosales desde Río Negro hasta Buenos Aires, deberá presentar el DTV-e en los controles establecidos.
Este documento certifica que la planta ha sido inspeccionada y que su traslado no representa un riesgo epidemiológico para el destino
El riesgo de no cumplir con la normativa
La omisión de estas regulaciones puede tener consecuencias graves.
Un ejemplo reciente es la expansión del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), un escarabajo altamente destructivo detectado en Uruguay, que podría afectar tanto a palmeras ornamentales como a especies nativas.
Su introducción accidental en Argentina representaría una amenaza significativa para parques, jardines y ecosistemas silvestres.
¿Cómo obtener el DTV-e?
El DTV-e es gratuito y debe ser emitido por el vivero al momento de la compra. Es responsabilidad del comerciante proporcionar este documento cuando una planta va a ser transportada a través de una barrera fitosanitaria.
Antes de comprar, es fundamental consultar si se necesita este permiso y asegurarse de que el establecimiento cumpla con la normativa.
Lejos de ser una mera formalidad burocrática, el DTV-e es un mecanismo esencial para preservar la biodiversidad y proteger la industria.
Su correcta aplicación evita la dispersión de plagas y enfermedades, resguarda la producción agrícola y garantiza que las plantas lleguen a su destino en condiciones óptimas.
Por ello, si estás pensando en adquirir una planta que deba cruzar una barrera fitosanitaria, recordá solicitar el DTV-e en el vivero.
Espacios con encanto: cómo lograr el estilo de los paisajistas en tu propio jardín
“No solo estarás cumpliendo con la legislación vigente, sino que también estarás contribuyendo activamente a la preservación del equilibrio ecológico y la salud de nuestros ecosistemas”, resume Langé.
No se trata solo de un requisito administrativo, sino de un mecanismo esencial para proteger la floricultura, la biodiversidad y garantizar que la planta llegue como corresponde a su destino.
Aunque este documento es obligatorio solo para ciertos traslados, contar con información clara sobre la procedencia y sanidad de las plantas siempre es una buena práctica para cualquier amante de la jardinería.
En el mundo de la floricultura y el comercio de plantas existen normativas esenciales que muchas veces pasan inadvertidas para el público general.
Uno de los requisitos fundamentales para el traslado de plantas entre provincias en Argentina es el Documento de Tránsito Vegetal Electrónico (DTV-e), una herramienta clave implementada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para proteger la sanidad vegetal y prevenir la propagación de plagas y enfermedades.
La importancia del control fitosanitario
Recientemente, el SENASA lanzó una campaña de concientización para fomentar la inscripción de los floricultores en los registros correspondientes.
Entre ellos se encuentra el Registro Nacional Fitosanitario de Operadores de Material de Propagación, Micropropagación y/o Multiplicación Vegetal (RENFO), cuyo objetivo es garantizar que todas las plantas comercializadas cumplan con los estándares sanitarios exigidos para prevenir la diseminación de organismos perjudiciales.
En este contexto, el DTV-e se presenta como un requisito indispensable. “Aunque el DTV-e es conocido en el sector productivo, lo que muchos consumidores finales ignoran es que también están comprendidos en dicha normativa si van a trasladar plantas entre distintas provincias”, explica Verónica Langé, consultora florícola y floricultora, y fundadora de la plataforma digital Economía & Viveros.
Muchos consumidores finales ignoran que deben cumplir con esta normativa al trasladar plantas entre provincias
Por ejemplo, si una persona adquiere una planta en un vivero y necesita trasladarla cruzando una barrera fitosanitaria, deberá contar con este documento. De lo contrario, la planta podría ser retenida por el SENASA y, en algunos casos, destruida para evitar riesgos sanitarios.
¿Qué es una barrera fitosanitaria y por qué es importante?
Las barreras fitosanitarias son puestos de control establecidos por SENASA en zonas estratégicas, generalmente en los límites provinciales o en puntos de tránsito clave.
Su propósito es impedir el ingreso de plagas y enfermedades en regiones protegidas. Uno de los ejemplos más conocidos es la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica, que protege a la región de amenazas fitosanitarias y zoosanitarias.
Para ilustrarlo con un caso concreto, si alguien desea transportar rosales desde Río Negro hasta Buenos Aires, deberá presentar el DTV-e en los controles establecidos.
Este documento certifica que la planta ha sido inspeccionada y que su traslado no representa un riesgo epidemiológico para el destino
El riesgo de no cumplir con la normativa
La omisión de estas regulaciones puede tener consecuencias graves.
Un ejemplo reciente es la expansión del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus), un escarabajo altamente destructivo detectado en Uruguay, que podría afectar tanto a palmeras ornamentales como a especies nativas.
Su introducción accidental en Argentina representaría una amenaza significativa para parques, jardines y ecosistemas silvestres.
¿Cómo obtener el DTV-e?
El DTV-e es gratuito y debe ser emitido por el vivero al momento de la compra. Es responsabilidad del comerciante proporcionar este documento cuando una planta va a ser transportada a través de una barrera fitosanitaria.
Antes de comprar, es fundamental consultar si se necesita este permiso y asegurarse de que el establecimiento cumpla con la normativa.
Lejos de ser una mera formalidad burocrática, el DTV-e es un mecanismo esencial para preservar la biodiversidad y proteger la industria.
Su correcta aplicación evita la dispersión de plagas y enfermedades, resguarda la producción agrícola y garantiza que las plantas lleguen a su destino en condiciones óptimas.
Por ello, si estás pensando en adquirir una planta que deba cruzar una barrera fitosanitaria, recordá solicitar el DTV-e en el vivero.
Espacios con encanto: cómo lograr el estilo de los paisajistas en tu propio jardín
“No solo estarás cumpliendo con la legislación vigente, sino que también estarás contribuyendo activamente a la preservación del equilibrio ecológico y la salud de nuestros ecosistemas”, resume Langé.
No se trata solo de un requisito administrativo, sino de un mecanismo esencial para proteger la floricultura, la biodiversidad y garantizar que la planta llegue como corresponde a su destino.
Aunque este documento es obligatorio solo para ciertos traslados, contar con información clara sobre la procedencia y sanidad de las plantas siempre es una buena práctica para cualquier amante de la jardinería.