Ser una de las mujeres latinas más influyentes –con más de cuarenta millones de seguidores en redes sociales– que sabe navegar en el mar de la fama mundial requiere de entereza, inspiración y un refugio en el que reine la armonía. Antonela Roccuzzo (37), influencer, modelo, deportista, entrepreneur, filántropa, esposa y madre, encuentra todo lo que necesita en la familia que formó con Lionel Messi (37) –son papás de Thiago (12), Mateo (9) y Ciro (7)–, el logro del que está más orgullosa. La rosarina, que creció en una familia inmersa en el mundo de los negocios y pensó en la Odontología y la Comunicación Social como sus primeras opciones formativas, terminó convertida en una empresaria exitosa: al convertirse en mamá, en 2014, lanzó su propia marca de ropa infantil, Enfans, lo que la llevó a desarrollar su pasión y su talento por la moda. Y hoy no sólo es invitada de lujo en las primeras filas de los fashion weeks de todo el mundo, sino que también es embajadora de Tiffany & Co. (su presencia en la última inauguración de la firma celebrada en Brasil causó sensación), Guerlain o Louis Vuitton.
Desde que está instalada en Miami –la familia vive en una mansión en Fort Lauderdale–, su faceta fashionista se consolidó y Antonela es también chica de tapa, cara de campañas y reina del fitness. Hace poco protagonizó un megaevento con motivo del lanzamiento de su nueva línea de ropa deportiva Optime, de la mano de Adidas: Antonela impartió una clase de power jump que fue seguida en vivo desde Miami hasta la Patagonia. Más allá del glamour y los focos, Antonela también contribuye con organizaciones como Unicef y la Fundación Josep Carrera contra la leucemia. Y, aunque queda claro que su papel como mujer y apoyo incondicional del astro es muy importante para ella, también aprendió a brillar con luz propia.
Ser una de las mujeres latinas más influyentes –con más de cuarenta millones de seguidores en redes sociales– que sabe navegar en el mar de la fama mundial requiere de entereza, inspiración y un refugio en el que reine la armonía. Antonela Roccuzzo (37), influencer, modelo, deportista, entrepreneur, filántropa, esposa y madre, encuentra todo lo que necesita en la familia que formó con Lionel Messi (37) –son papás de Thiago (12), Mateo (9) y Ciro (7)–, el logro del que está más orgullosa. La rosarina, que creció en una familia inmersa en el mundo de los negocios y pensó en la Odontología y la Comunicación Social como sus primeras opciones formativas, terminó convertida en una empresaria exitosa: al convertirse en mamá, en 2014, lanzó su propia marca de ropa infantil, Enfans, lo que la llevó a desarrollar su pasión y su talento por la moda. Y hoy no sólo es invitada de lujo en las primeras filas de los fashion weeks de todo el mundo, sino que también es embajadora de Tiffany & Co. (su presencia en la última inauguración de la firma celebrada en Brasil causó sensación), Guerlain o Louis Vuitton.
Desde que está instalada en Miami –la familia vive en una mansión en Fort Lauderdale–, su faceta fashionista se consolidó y Antonela es también chica de tapa, cara de campañas y reina del fitness. Hace poco protagonizó un megaevento con motivo del lanzamiento de su nueva línea de ropa deportiva Optime, de la mano de Adidas: Antonela impartió una clase de power jump que fue seguida en vivo desde Miami hasta la Patagonia. Más allá del glamour y los focos, Antonela también contribuye con organizaciones como Unicef y la Fundación Josep Carrera contra la leucemia. Y, aunque queda claro que su papel como mujer y apoyo incondicional del astro es muy importante para ella, también aprendió a brillar con luz propia.