Vestido con plumas, falda degradé, tapado cuadrillé de lana, pantalón de vestir anaranjado y blusa de neopreno. Son muchos los outfits que usó la reina Máxima Zorreguieta en los primeros tres meses de 2025. Si bien estrenó algunas prendas, la mayoría de sus looks fueron creados a partir de piezas ya conocidas, lo que refuerza su compromiso con el medio ambiente como una de las grandes impulsoras de la moda circular. A lo largo de los años, la monarca argentina fue encontrando su estilo y seleccionando piezas que se volvieron icónicos de su estilo, como las pamelas, los tocados y los aretes inspirados en la naturaleza.
Aunque con frecuencia repite outfits, suele encontrar la manera de darles una “vuelta de tuerca” combinándolos con accesorios diferentes. La originalidad es uno de los puntos fuertes de su estilo y tan es así que el martes, durante una visita a Róterdam, llevó toda la atención a su curiosa elección de collar: una llamativa e imponente pieza hecha de plumas y piedras.
El martes la reina de 53 años estuvo en Róterdam para visitar Quardin, una organización enfocada en brindarle a los jóvenes de la comunidad la oportunidad de “desarrollar su creatividad y emprendimiento a través del arte y la cultura, mientras trabajan en su aptitud mental y crecimiento personal”, destacó la casa Orange-Nassau.
Durante la jornada, Máxima recorrió las instalaciones, visitó los estudios de música y asistió a la exposición Historia de mi vida, basada en once historias de jóvenes que pasaron por el establecimiento. Asimismo, hubo espacio para charlar y compartir historias. La reina conversó activamente con jóvenes estudiantes y profesores sobre varios temas, incluida la resiliencia mental.
Máxima Zorreguieta en Róterdam
También hubo tiempo para las fotos y, como una muestra de agradecimiento, se hizo un número musical especial para Máxima, que estuvo a cargo de la cantante Laura Wiegal, exparicipante y entrenadora del programa.
A lo largo de los años, la realeza neerlandesa evidenció su compromiso con los proyectos musicales en el país. Como presidenta honoraria de la fundación Más Música en el Aula, Zorreguieta realiza varias visitas al año a espacios de arte. En febrero, por ejemplo, visitó las escuelas primarias Sint Fransschool y OBS Emmermeer y hasta se animó a bailar bajo la nieve con los pequeños estudiantes.
Para su visita a Róterdam esta semana, la monarca usó un look elegante y formal pero con un toque de originalidad y picardía. Lució una blusa en un tono gris amarronado de Natan, su firma de cabecera, con unos pantalones de vestir y un cinturón ancho. Agregó un clutch a tono de Bottega Veneta y un par de stilettos de Gianvito Rossi, su marca predilecta de zapatos.
Fiel a su estilo, decidió romper el look monocromático con un llamativo accesorio: un collar hecho de piedras verdes con plumas marrones y colgantes verdes, marrones, anaranjados y negros que cubrían la parte superior del pecho y se extendía hasta los hombros.
Si bien suele utilizar colgantes de diamantes pertenecientes a los antepasados de su marido, el rey Guillermo Alejandro, a lo largo de los años la reina consorte de los Países Bajos evidenció su gusto por los collares extravagantes y originales. Así como en esta oportunidad utilizó uno de plumas, otro de los más destacados de su colección es el conocido como Feeding The Birds (Alimentando a los pájaros), un diseño de Pauline Wiertz compuesto por piezas en forma de maní, en tonos azul, dorado y blanco.
Vestido con plumas, falda degradé, tapado cuadrillé de lana, pantalón de vestir anaranjado y blusa de neopreno. Son muchos los outfits que usó la reina Máxima Zorreguieta en los primeros tres meses de 2025. Si bien estrenó algunas prendas, la mayoría de sus looks fueron creados a partir de piezas ya conocidas, lo que refuerza su compromiso con el medio ambiente como una de las grandes impulsoras de la moda circular. A lo largo de los años, la monarca argentina fue encontrando su estilo y seleccionando piezas que se volvieron icónicos de su estilo, como las pamelas, los tocados y los aretes inspirados en la naturaleza.
Aunque con frecuencia repite outfits, suele encontrar la manera de darles una “vuelta de tuerca” combinándolos con accesorios diferentes. La originalidad es uno de los puntos fuertes de su estilo y tan es así que el martes, durante una visita a Róterdam, llevó toda la atención a su curiosa elección de collar: una llamativa e imponente pieza hecha de plumas y piedras.
El martes la reina de 53 años estuvo en Róterdam para visitar Quardin, una organización enfocada en brindarle a los jóvenes de la comunidad la oportunidad de “desarrollar su creatividad y emprendimiento a través del arte y la cultura, mientras trabajan en su aptitud mental y crecimiento personal”, destacó la casa Orange-Nassau.
Durante la jornada, Máxima recorrió las instalaciones, visitó los estudios de música y asistió a la exposición Historia de mi vida, basada en once historias de jóvenes que pasaron por el establecimiento. Asimismo, hubo espacio para charlar y compartir historias. La reina conversó activamente con jóvenes estudiantes y profesores sobre varios temas, incluida la resiliencia mental.
Máxima Zorreguieta en Róterdam
También hubo tiempo para las fotos y, como una muestra de agradecimiento, se hizo un número musical especial para Máxima, que estuvo a cargo de la cantante Laura Wiegal, exparicipante y entrenadora del programa.
A lo largo de los años, la realeza neerlandesa evidenció su compromiso con los proyectos musicales en el país. Como presidenta honoraria de la fundación Más Música en el Aula, Zorreguieta realiza varias visitas al año a espacios de arte. En febrero, por ejemplo, visitó las escuelas primarias Sint Fransschool y OBS Emmermeer y hasta se animó a bailar bajo la nieve con los pequeños estudiantes.
Para su visita a Róterdam esta semana, la monarca usó un look elegante y formal pero con un toque de originalidad y picardía. Lució una blusa en un tono gris amarronado de Natan, su firma de cabecera, con unos pantalones de vestir y un cinturón ancho. Agregó un clutch a tono de Bottega Veneta y un par de stilettos de Gianvito Rossi, su marca predilecta de zapatos.
Fiel a su estilo, decidió romper el look monocromático con un llamativo accesorio: un collar hecho de piedras verdes con plumas marrones y colgantes verdes, marrones, anaranjados y negros que cubrían la parte superior del pecho y se extendía hasta los hombros.
Si bien suele utilizar colgantes de diamantes pertenecientes a los antepasados de su marido, el rey Guillermo Alejandro, a lo largo de los años la reina consorte de los Países Bajos evidenció su gusto por los collares extravagantes y originales. Así como en esta oportunidad utilizó uno de plumas, otro de los más destacados de su colección es el conocido como Feeding The Birds (Alimentando a los pájaros), un diseño de Pauline Wiertz compuesto por piezas en forma de maní, en tonos azul, dorado y blanco.