Los nuevos aranceles propuestos por Donald Trump podrían encarecer los costos de producción de los medicamentos y afectar el acceso a tratamientos de salud esenciales. Según una encuesta de la Biotechnology Innovation Organization (BIO), el 90% de las empresas biotecnológicas de Estados Unidos depende de insumos importados para al menos la mitad de sus productos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).
Aranceles: el impacto esperado en los costos de producción de los medicamentos
Trump anunció que este miércoles 2 de abril será el “Día de la Liberación”, fecha que marcará el inicio de una nueva era comercial en Estados Unidos con la implementación de una serie de aranceles que, según su promesa, reducirán la dependencia de bienes extranjeros. Sin embargo, con estos cambios, los costos de fabricación podrían aumentar, lo que afectaría directamente a los pacientes y al sector de la salud.
La encuesta de BIO revela que:
El 94% de las empresas del sector prevé un aumento en los costos de producción si se imponen aranceles a las importaciones desde la Unión Europea.El 82% considera que los aranceles sobre productos de Canadá generarán un impacto similar.El 70% estima que las restricciones comerciales a China también afectarán los costos.El 56% advierte que los aranceles a las importaciones desde India podrían encarecer la producción.
Estos aumentos podrían reflejarse en el precio final de los medicamentos, lo que limitará el acceso a tratamientos esenciales. “La encuesta demuestra el impacto amplio y potencialmente perjudicial que tendrían los aranceles propuestos sobre la industria biotecnológica, la investigación biomédica y los pacientes”, afirmó John F. Crowley, presidente y director ejecutivo de BIO.
Otras consecuencias de los aranceles: retrasos en la innovación y obstáculos en la cadena de suministro
El 50% de las compañías encuestadas aseguró que los aranceles las obligarán a buscar nuevos socios de investigación y producción, lo que podría ralentizar el desarrollo de nuevos tratamientos. Además, la mitad de los encuestados indicó que también se verían obligados a modificar o retrasar presentaciones regulatorias, lo que podría frenar el ritmo de innovación en la industria farmacéutica.
Por otro lado, el tiempo necesario para ajustar las cadenas de suministro también es una preocupación clave. Según BIO:
El 80% de las empresas necesitará al menos un año para encontrar nuevos proveedores.El 44% prevé que el proceso podría extenderse por más de dos años.
Estos retrasos podrían generar desabastecimiento y afectar la disponibilidad de medicamentos en el mercado estadounidense.
¿A favor o en contra de los aranceles? El posicionamiento del sector biotecnológico
“Apoyamos plenamente políticas y programas sólidos que incentiven la fabricación de medicamentos en Estados Unidos. Repatriar partes clave de la cadena de suministro biotecnológica a nuestro país y a nuestros aliados, además de fortalecer la base manufacturera estadounidense, debe ser una prioridad tanto para la seguridad nacional como para la económica”, comentó John F. Crowley.
Sin embargo, el CEO de BIO también advirtió que esta transición tomará años. “Debemos considerar las consecuencias negativas de los aranceles propuestos”, consideró.
Mientras tanto, ante la posibilidad de estos aranceles, varias farmacéuticas anunciaron inversiones en suelo estadounidense:
El mes pasado, Eli Lilly comunicó que invertirá 27.000 millones de dólares en la construcción de cuatro nuevas plantas de producción.La última semana, Johnson & Johnson destinará US$55.000 millones en los próximos cuatro años para ampliar su red de manufactura en EE.UU.
Estas medidas buscan fortalecer la producción local ante los posibles cambios en las políticas comerciales del presidente republicano. “Vamos a cobrar a los países por hacer negocios aquí y por quitarnos nuestros empleos, nuestra riqueza y mucho más”, afirmó Trump el fin de semana ante varios periodistas.
Los nuevos aranceles propuestos por Donald Trump podrían encarecer los costos de producción de los medicamentos y afectar el acceso a tratamientos de salud esenciales. Según una encuesta de la Biotechnology Innovation Organization (BIO), el 90% de las empresas biotecnológicas de Estados Unidos depende de insumos importados para al menos la mitad de sus productos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).
Aranceles: el impacto esperado en los costos de producción de los medicamentos
Trump anunció que este miércoles 2 de abril será el “Día de la Liberación”, fecha que marcará el inicio de una nueva era comercial en Estados Unidos con la implementación de una serie de aranceles que, según su promesa, reducirán la dependencia de bienes extranjeros. Sin embargo, con estos cambios, los costos de fabricación podrían aumentar, lo que afectaría directamente a los pacientes y al sector de la salud.
La encuesta de BIO revela que:
El 94% de las empresas del sector prevé un aumento en los costos de producción si se imponen aranceles a las importaciones desde la Unión Europea.El 82% considera que los aranceles sobre productos de Canadá generarán un impacto similar.El 70% estima que las restricciones comerciales a China también afectarán los costos.El 56% advierte que los aranceles a las importaciones desde India podrían encarecer la producción.
Estos aumentos podrían reflejarse en el precio final de los medicamentos, lo que limitará el acceso a tratamientos esenciales. “La encuesta demuestra el impacto amplio y potencialmente perjudicial que tendrían los aranceles propuestos sobre la industria biotecnológica, la investigación biomédica y los pacientes”, afirmó John F. Crowley, presidente y director ejecutivo de BIO.
Otras consecuencias de los aranceles: retrasos en la innovación y obstáculos en la cadena de suministro
El 50% de las compañías encuestadas aseguró que los aranceles las obligarán a buscar nuevos socios de investigación y producción, lo que podría ralentizar el desarrollo de nuevos tratamientos. Además, la mitad de los encuestados indicó que también se verían obligados a modificar o retrasar presentaciones regulatorias, lo que podría frenar el ritmo de innovación en la industria farmacéutica.
Por otro lado, el tiempo necesario para ajustar las cadenas de suministro también es una preocupación clave. Según BIO:
El 80% de las empresas necesitará al menos un año para encontrar nuevos proveedores.El 44% prevé que el proceso podría extenderse por más de dos años.
Estos retrasos podrían generar desabastecimiento y afectar la disponibilidad de medicamentos en el mercado estadounidense.
¿A favor o en contra de los aranceles? El posicionamiento del sector biotecnológico
“Apoyamos plenamente políticas y programas sólidos que incentiven la fabricación de medicamentos en Estados Unidos. Repatriar partes clave de la cadena de suministro biotecnológica a nuestro país y a nuestros aliados, además de fortalecer la base manufacturera estadounidense, debe ser una prioridad tanto para la seguridad nacional como para la económica”, comentó John F. Crowley.
Sin embargo, el CEO de BIO también advirtió que esta transición tomará años. “Debemos considerar las consecuencias negativas de los aranceles propuestos”, consideró.
Mientras tanto, ante la posibilidad de estos aranceles, varias farmacéuticas anunciaron inversiones en suelo estadounidense:
El mes pasado, Eli Lilly comunicó que invertirá 27.000 millones de dólares en la construcción de cuatro nuevas plantas de producción.La última semana, Johnson & Johnson destinará US$55.000 millones en los próximos cuatro años para ampliar su red de manufactura en EE.UU.
Estas medidas buscan fortalecer la producción local ante los posibles cambios en las políticas comerciales del presidente republicano. “Vamos a cobrar a los países por hacer negocios aquí y por quitarnos nuestros empleos, nuestra riqueza y mucho más”, afirmó Trump el fin de semana ante varios periodistas.