Escándalo en un juicio en Río Negro: un preso le tiró un vaso con agua al juez y le fracturó un dedo

Una audiencia en un juzgado de la ciudad de Cipolletti, Río Negro, terminó en escándalo cuando el detenido le arrojó un vaso con agua y un micrófono al juez de Garantías. Debido a la agresión, el magistrado sufrió la fractura de uno de los dedos de sus manos. Tras ello, al ser reducido por la policía, el hombre amenazó al fiscal y a la defensora oficial. No era la primera vez que actuaba de esta violenta manera.

El acusado mostró una actitud agresiva desde el inicio del encuentro judicial en el que se formalizaba el inicio de una investigación. Insultaba al fiscal y a su abogada. “¿Pero por qué no llama al milico que me pegó?”, le preguntó al magistrado y se inició entonces una discusión. Fue en ese instante que el sospechoso le arrojó un vaso con agua al juez y le dijo “gil”.

Como no deponía su actitud, el magistrado resolvió entonces que se suspendiera la audiencia y ordenó que el hombre fuera trasladado “al calabozo”, según dijo. Instantes después, cuando el juez se retiraba el aprehendido le tiró el micrófono que estaba sobre su escritorio y lo insultó. Según consignó el diario local LM Cipolletti, el funcionario judicial tuvo que ser atendido por la fractura de un dedo.

Entre sus antecedentes, el imputado ya fue judicializado por robos y problemas de adicciones, y en otras ocasiones ya había tenido que intervenir la policía para contenerlo, agregó ese medio de Río Negro.

Escándalo durante un juicio en Río Negro: un preso le tiró un vaso de agua al juez y le fracturó un dedo

El hombre había sido detenido este sábado, pasado el mediodía, por molestar a los transeúntes que pasaban cerca de la Catedral local. Al arribar los efectivos tras un llamado al 911, reaccionó de manera agresiva y golpeó a los uniformados. Un policía sufrió una lesión leve en la mejilla, en tanto que otro de los agentes resultó con un esguince en el dedo pulgar de la mano derecha. Debido a su accionar, el sospechoso quedó aprehendido.

Este lunes, la audiencia en la que se formularían los cargos en su contra se retomó, pero el imputado se negó a presenciarla. El fiscal expuso los antecedentes y solicitó medidas cautelares para garantizar su presencia en futuras instancias judiciales, mientras que la defensa requirió una revisión psicofísica, agregaron los medios locales.

En principio, el juez de Garantías resolvió imponerle prisión preventiva por un período de dos meses. Además, ordenó la realización de estudios físicos y psíquicos.

Una audiencia en un juzgado de la ciudad de Cipolletti, Río Negro, terminó en escándalo cuando el detenido le arrojó un vaso con agua y un micrófono al juez de Garantías. Debido a la agresión, el magistrado sufrió la fractura de uno de los dedos de sus manos. Tras ello, al ser reducido por la policía, el hombre amenazó al fiscal y a la defensora oficial. No era la primera vez que actuaba de esta violenta manera.

El acusado mostró una actitud agresiva desde el inicio del encuentro judicial en el que se formalizaba el inicio de una investigación. Insultaba al fiscal y a su abogada. “¿Pero por qué no llama al milico que me pegó?”, le preguntó al magistrado y se inició entonces una discusión. Fue en ese instante que el sospechoso le arrojó un vaso con agua al juez y le dijo “gil”.

Como no deponía su actitud, el magistrado resolvió entonces que se suspendiera la audiencia y ordenó que el hombre fuera trasladado “al calabozo”, según dijo. Instantes después, cuando el juez se retiraba el aprehendido le tiró el micrófono que estaba sobre su escritorio y lo insultó. Según consignó el diario local LM Cipolletti, el funcionario judicial tuvo que ser atendido por la fractura de un dedo.

Entre sus antecedentes, el imputado ya fue judicializado por robos y problemas de adicciones, y en otras ocasiones ya había tenido que intervenir la policía para contenerlo, agregó ese medio de Río Negro.

Escándalo durante un juicio en Río Negro: un preso le tiró un vaso de agua al juez y le fracturó un dedo

El hombre había sido detenido este sábado, pasado el mediodía, por molestar a los transeúntes que pasaban cerca de la Catedral local. Al arribar los efectivos tras un llamado al 911, reaccionó de manera agresiva y golpeó a los uniformados. Un policía sufrió una lesión leve en la mejilla, en tanto que otro de los agentes resultó con un esguince en el dedo pulgar de la mano derecha. Debido a su accionar, el sospechoso quedó aprehendido.

Este lunes, la audiencia en la que se formularían los cargos en su contra se retomó, pero el imputado se negó a presenciarla. El fiscal expuso los antecedentes y solicitó medidas cautelares para garantizar su presencia en futuras instancias judiciales, mientras que la defensa requirió una revisión psicofísica, agregaron los medios locales.

En principio, el juez de Garantías resolvió imponerle prisión preventiva por un período de dos meses. Además, ordenó la realización de estudios físicos y psíquicos.

 

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