Rutas colapsadas, escapes imposibles y mansiones en llamas: la desesperación de los evacuados en medio del feroz incendio que arrasa California

LOS ÁNGELES.- Más de 30.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus casas en medio del caos y la desesperación cuando un voraz incendio forestal arrasó una de las zonas costeras más exclusivas de Los Ángeles entre el martes y el miércoles. Entre los evacuados se encontraban celebridades de Hollywood, familias locales y trabajadores de la zona, que escaparon en autos o incluso a pie, mientras las llamas consumían lujosas mansiones y convertían las laderas en un infierno de fuego y cenizas.

Las llamas del incendio que se desató cerca de una reserva natural al noreste de la ciudad avanzaron con tal velocidad que obligaron al personal de una residencia de ancianos a evacuar a decenas de internos, entre ellos un hombre de 102 años.

Los residentes fueron trasladados en sillas de ruedas y camas de hospital por las calles hasta un estacionamiento, donde esperaron con sus pijamas puestos bajo un cielo nocturno teñido de rojo por el fuego y rodeados de brasas que caían a su alrededor. Finalmente, ambulancias, autobuses e incluso furgonetas de construcción acudieron al lugar para llevarlos a un refugio seguro.

Mientras tanto, otro incendio arrasaba el exclusivo vecindario de Pacific Palisades, una zona costera famosa por las residencias de famosos como Ben Affleck y Matt Damon. El pánico llevó a muchos a abandonar sus autos en rutas colapsadas, escapando a pie con lo poco que podían cargar. En medio del caos, el tráfico detenido en Palisades Drive bloqueó el acceso de los vehículos de emergencia, obligando a las autoridades a usar una excavadora para mover los autos abandonados y despejar el camino.

“Básicamente hay una sola ruta para entrar a Highlands y una sola para salir”, explicó Melissa Grant, una abogada de 69 años que vive en una casa de madera en esa zona, a The New York Times.

Grant intentó utilizar la Palisades Drive el martes para ponerse a salvo junto a su perro, Abbie. Sin embargo, un incendio en una escuela primaria cercana extendió las llamas a la carretera, lo que la obligó a dar la vuelta. Con miedo de regresar a su casa, intentó usar un camino para incendios local, pero este también estaba bloqueado con candados y cadenas, dejándola atrapada.

Finalmente, Grant encontró refugio en la casa de unos propietarios cercanos que parecían bastante alejados de las llamas, al menos por el momento. “Puedes ver el fuego y el humo justo ahí”, dijo. “Da miedo”.

Un video grabado en la autopista que recorre la costa del Pacífico mostraba una destrucción generalizada en hogares y negocios a lo largo de la famosa ruta. Un fotógrafo de AP vio mansiones multimillonarias en llamas mientras helicópteros en el cielo lanzaban cargas de agua. Las carreteras estaban congestionadas en ambas direcciones y los evacuados huían hacia la Pacific Coast Highway mientras otros pedían transporte de vuelta a sus hogares para rescatar mascotas.

Cindy Festa, otra residente de Pacific Palisades, dijo que mientras evacuaba las llamas estaban “así de cerca de los autos”, haciendo un gesto con el pulgar y el índice. “La gente dejó sus autos en Palisades Drive. Quemando la ladera. Las palmeras… todo está ardiendo”, dijo a Reuters.

Un oficial de bomberos relató a la cadena de televisión local KTLA que varias personas resultaron heridas en el incendio de Palisades, algunas con quemaduras en la cara y las manos. Una mujer bombero había sufrido una herida en la cabeza.

Por su parte, al menos 18 de los 80 distritos escolares del condado emitieron comunicados anunciando el cierre de las escuelas durante el día. Muchos instaron a los padres a tomar precauciones, ya que los incendios siguen causando estragos y los fuertes vientos afectan a la zona.

Incertidumbre

En un barrio montañoso al sureste del incendio, una densa pared de humo se alzaba en el cielo. Olga Arango, de 66 años, estaba limpiando una casa en esa zona -cuyos propietarios estaban fuera de la ciudad- cuando decidió que era momento de irse.

“Vi en el teléfono que teníamos que evacuar”, dijo a The New York Times, mientras cargaba su auto y evaluaba la mejor ruta para regresar a su hogar en Van Nuys, California. “No terminé, pero puedo volver mañana”.

Un tercer incendio que comenzó alrededor de las 10.30 de la noche provocó rápidamente evacuaciones en Sylmar, una población del valle de San Fernando que es el barrio más al norte de Los Ángeles.

Las causas de los tres incendios estaban bajo investigación, pero se sabe que los vientos de Santa Ana de más de 97 kilómetros por hora en algunos lugares avivaban el fuego, y más tarde llegaron a 112 km/h la mañana del miércoles, según reportes recibidos por la delegación en Los Ángeles del Servicio Meteorológico Nacional.

Los vientos podrían alcanzar los 160 km/h en montañas y colinas, incluidas áreas que no han tenido lluvias significativas en meses, agregó el servicio Meteorológico.

La rápida evolución del incendio llevó al Departamento de Bomberos de Los Ángeles a hacer una inusual petición de ayuda a bomberos fuera de servicio. Había demasiado viento para que las aeronaves de extinción de incendios volaran, lo que dificultaba la operación.

California desplegó más de 1400 efectivos para combatir las llamas, según indicó el gobernador del estado, Gavin Newsom, en una publicación en X la madrugada del miércoles. Personal de emergencias y bomberos trabajaban con todos sus miembros disponibles “durante toda la noche para hacer todo lo posible para proteger vidas”, escribió el gobernador.

Agencias AP, AFP y Reuters

LOS ÁNGELES.- Más de 30.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus casas en medio del caos y la desesperación cuando un voraz incendio forestal arrasó una de las zonas costeras más exclusivas de Los Ángeles entre el martes y el miércoles. Entre los evacuados se encontraban celebridades de Hollywood, familias locales y trabajadores de la zona, que escaparon en autos o incluso a pie, mientras las llamas consumían lujosas mansiones y convertían las laderas en un infierno de fuego y cenizas.

Las llamas del incendio que se desató cerca de una reserva natural al noreste de la ciudad avanzaron con tal velocidad que obligaron al personal de una residencia de ancianos a evacuar a decenas de internos, entre ellos un hombre de 102 años.

Los residentes fueron trasladados en sillas de ruedas y camas de hospital por las calles hasta un estacionamiento, donde esperaron con sus pijamas puestos bajo un cielo nocturno teñido de rojo por el fuego y rodeados de brasas que caían a su alrededor. Finalmente, ambulancias, autobuses e incluso furgonetas de construcción acudieron al lugar para llevarlos a un refugio seguro.

Mientras tanto, otro incendio arrasaba el exclusivo vecindario de Pacific Palisades, una zona costera famosa por las residencias de famosos como Ben Affleck y Matt Damon. El pánico llevó a muchos a abandonar sus autos en rutas colapsadas, escapando a pie con lo poco que podían cargar. En medio del caos, el tráfico detenido en Palisades Drive bloqueó el acceso de los vehículos de emergencia, obligando a las autoridades a usar una excavadora para mover los autos abandonados y despejar el camino.

“Básicamente hay una sola ruta para entrar a Highlands y una sola para salir”, explicó Melissa Grant, una abogada de 69 años que vive en una casa de madera en esa zona, a The New York Times.

Grant intentó utilizar la Palisades Drive el martes para ponerse a salvo junto a su perro, Abbie. Sin embargo, un incendio en una escuela primaria cercana extendió las llamas a la carretera, lo que la obligó a dar la vuelta. Con miedo de regresar a su casa, intentó usar un camino para incendios local, pero este también estaba bloqueado con candados y cadenas, dejándola atrapada.

Finalmente, Grant encontró refugio en la casa de unos propietarios cercanos que parecían bastante alejados de las llamas, al menos por el momento. “Puedes ver el fuego y el humo justo ahí”, dijo. “Da miedo”.

Un video grabado en la autopista que recorre la costa del Pacífico mostraba una destrucción generalizada en hogares y negocios a lo largo de la famosa ruta. Un fotógrafo de AP vio mansiones multimillonarias en llamas mientras helicópteros en el cielo lanzaban cargas de agua. Las carreteras estaban congestionadas en ambas direcciones y los evacuados huían hacia la Pacific Coast Highway mientras otros pedían transporte de vuelta a sus hogares para rescatar mascotas.

Cindy Festa, otra residente de Pacific Palisades, dijo que mientras evacuaba las llamas estaban “así de cerca de los autos”, haciendo un gesto con el pulgar y el índice. “La gente dejó sus autos en Palisades Drive. Quemando la ladera. Las palmeras… todo está ardiendo”, dijo a Reuters.

Un oficial de bomberos relató a la cadena de televisión local KTLA que varias personas resultaron heridas en el incendio de Palisades, algunas con quemaduras en la cara y las manos. Una mujer bombero había sufrido una herida en la cabeza.

Por su parte, al menos 18 de los 80 distritos escolares del condado emitieron comunicados anunciando el cierre de las escuelas durante el día. Muchos instaron a los padres a tomar precauciones, ya que los incendios siguen causando estragos y los fuertes vientos afectan a la zona.

Incertidumbre

En un barrio montañoso al sureste del incendio, una densa pared de humo se alzaba en el cielo. Olga Arango, de 66 años, estaba limpiando una casa en esa zona -cuyos propietarios estaban fuera de la ciudad- cuando decidió que era momento de irse.

“Vi en el teléfono que teníamos que evacuar”, dijo a The New York Times, mientras cargaba su auto y evaluaba la mejor ruta para regresar a su hogar en Van Nuys, California. “No terminé, pero puedo volver mañana”.

Un tercer incendio que comenzó alrededor de las 10.30 de la noche provocó rápidamente evacuaciones en Sylmar, una población del valle de San Fernando que es el barrio más al norte de Los Ángeles.

Las causas de los tres incendios estaban bajo investigación, pero se sabe que los vientos de Santa Ana de más de 97 kilómetros por hora en algunos lugares avivaban el fuego, y más tarde llegaron a 112 km/h la mañana del miércoles, según reportes recibidos por la delegación en Los Ángeles del Servicio Meteorológico Nacional.

Los vientos podrían alcanzar los 160 km/h en montañas y colinas, incluidas áreas que no han tenido lluvias significativas en meses, agregó el servicio Meteorológico.

La rápida evolución del incendio llevó al Departamento de Bomberos de Los Ángeles a hacer una inusual petición de ayuda a bomberos fuera de servicio. Había demasiado viento para que las aeronaves de extinción de incendios volaran, lo que dificultaba la operación.

California desplegó más de 1400 efectivos para combatir las llamas, según indicó el gobernador del estado, Gavin Newsom, en una publicación en X la madrugada del miércoles. Personal de emergencias y bomberos trabajaban con todos sus miembros disponibles “durante toda la noche para hacer todo lo posible para proteger vidas”, escribió el gobernador.

Agencias AP, AFP y Reuters

 

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